domingo, 21 de octubre de 2012

La Doctrina del Shock



Hay que escucharlo con atención.

domingo, 14 de octubre de 2012

Mierda petrificada


Hace unos días leía que los últimos versos que escribió el poeta ruso Maiakovski antes de suicidarse hablaban de "la mierda petrificada del presente"... Me parecen tan de actualidad...
El sábado, Manuel Rivas hablaba en su artículo en EL PAÍS del síndrome del fuck off, esa formulación canallesca que hace la derecha que nos gobierna de la crisis y de los que la padecemos: "¡Que se jodan!"; "Las leyes son como las mujeres, están para violarlas"; "Perros que ladran su rencor por las esquinas" (esta es mi preferida, tiene un cierto tono poético); "Tampoco a los conejos se les consulta la Ley de Caza"; "Mayoría silenciosa" (esta es de un cinismo que asusta). Y lo más grave es que a estos tíos los hemos elegido nosotros, lo cual no dice demasiado en nuestro favor. En fin, lo que decía el poeta, una mierda de presente, y además petrificada.

lunes, 8 de octubre de 2012

Las identidades asesinas



Hace ya tiempo dijo Unamuno que el nacionalismo era una enfermedad que se curaba viajando. La aseveración continúa siendo válida, aunque habría que añadir que no basta con viajar, además hay que tener los ojos de la mente y el entendimiento abiertos para darnos cuenta de que las personas son iguales en todas partes, se ríen de lo mismo, aman las mismas cosas, lloran de la misma manera cuando mueren sus hijos, sus padres sus esposas o maridos. Sin embargo, hoy más que nunca, parece que arrecia el viento del nacionalismo; los políticos de aquí y allá se envuelven en las banderas de las esencias patrias (¡qué más da la patria que sea!) y nos explican con vehemencia la importancia de vivir en un Estado donde prime por encima de todo una identidad, la que ellos preconizan, y el rechazo a todo lo demás. Aquí mismo, muy cerca, los gobernantes de Gipuzkoa han decidido que a partir de ahora sus ruedas de prensa serán en un único idioma, el del país; el castellano es una lengua extranjera e impuesta. No hace muchos meses, en Cataluña, me topé con varias personas que no es que no quisieran contestarme en castellano, es que no sabían hablarlo aunque lo entendieran. Todo es absurdo. Hay un libro de Amin Maalouf que recomiendo, “Las identidades asesinas”, lectura que debería ser obligada para los políticos aprendices de brujo de este país que se cae a pedazos. Nuestra identidad, la de cada uno de nosotros, y la de un pueblo por añadidura, se compone de múltiples facetas; aceptarlas y cuidarlas, hacerlas crecer y que cada una de ellas se convierta en una parte insustituible de nuestra esencia es fundamental para desarrollarnos como seres humanos. Rechazarlas todas menos una y enrocarnos en esa única faceta (elegida o impuesta) es apostar por el suicidio cultural y por la violencia a medio plazo. ¿Por qué pudiendo vivir en un país donde todos fuésemos capaces de ser bilingües con naturalidad y sencillez, sin renunciar a nada, nos esforzamos por caminar por la senda de una crispación próxima? ¿Por qué nuestros políticos trabajan para empobrecernos intelectualmente? ¿Tan precaria es su inteligencia? ¿Tan idiotas nos creen? Quizá a ambas preguntas la respuesta sea afirmativa. ¿No se dan cuenta de lo fácil que es incitar al odio y la violencia a la masa, sobre todo cuando se ve peligrar esa prosperidad real o ficticia de la que disfruta? La culpa es del otro, siempre.
Todos los nacionalismos son peligrosos porque se generan por oposición al otro, y no nos engañemos: cuanto mayor es la nación, más peligroso es su ejercicio del nacionalismo. Los nacionalismos vasco y catalán toman una deriva preocupante, pero serán nada al lado del siempre omnipresente nacionalismo español. Por favor, lean a Maalouf. Pronto.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Insania


Hoy mismo me he encontrado con estos versos de Machado; creo que se los voy a dedicar la lideresa recién dimitida en agradecimiento por librarnos de su insania por no decir directamente de su hijoputez.
Ahí van:


“Este hombre no es de ayer ni de mañana 
Es un fruto de la cepa hispana 
No es una fruta madura ni podrida 
Es una fruta vana”

jueves, 13 de septiembre de 2012

SIn embargo se mueve


El próximo miércoles día 19 de septiembre, a las 19h en la Casa del Libro de Bilbao, presentamos nuestro último libro: 

Sin embargo se mueve

Estáis invitados todos aquellos que deseéis pasar un buen rato, disfrutar de una charla amena, de unas lecturas absorbentes, de un cuentacuentos que carga de emoción sus actuaciones.

Os esperamos.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Trotaconventos



“Urraca só, que yago so esta sepultura,
en quanto fui al mundo, ove viçio e soltura,
con buena rasón muchos casé, non quise locura,
caí en una hora so tierra del altura.

Prendiome sin sospecha la muerte en sus redes,
parientes et amigos, ¿aquí non me acorredes?
Obrad bien en la vida, a Dios non lo erredes,
que bien como yo morí, así todos morredes.

El que aquí llegare ¡si Dios le bendiga,
e si l' dé Dios buen amor, et plaser de amiga!,
que por mí pecador un Paternoster diga,
si desir non lo quisiere, a muerta non maldiga.”

Juan Ruiz, Arcipreste de Hita

sábado, 8 de septiembre de 2012

Un instante


Él vendía billetes para el tren turístico de la ciudad. Ella era barrendera. Se vieron una tarde, en la plaza donde ambos trabajaban. Él con una ridícula gorra roja de revisor de tren, siempre atento a las manos que le entregaban unas cuantas monedas y billetes, su desvaída sonrisa derrochada en unas pocas docenas de frases sin sentido. Ella aferrada a su escoba gigante, pendiente del suelo que rastrillaba y de los pies de los transeuntes, ajena a los rostros que se movían a su alrededor.
Esa tarde, una moneda se le escapó entre los dedos y rodó por el suelo de granito hasta acabar bajo las púas de la gran escoba. Cuando ella se agachó para recogerla, apareció la mano de él junto a la suya y por primera vez sus ojos se miraron. Fue solo un instante. Un hombre se detuvo junto a ellos, aún inclinados, sus piernas casi rozándolos. Encendió un cigarrillo, dejó caer el paquete vacío y arrugado al suelo, entre sus zapatos, y continuó su camino. Ella desvió su mirada hacia el despojo. Él recuperó la moneda y balanceó la campana que anunciaba el comienzo de un nuevo viaje.