miércoles, 28 de diciembre de 2011

28 de diciembre / San Herodes


"Entonces Herodes, al verse burlado por los magos, se enfureció y envió a que mataran a todos los niños que había en Belén y en toda su comarca menores de dos años, conforme al tiempo que cuidadosamente había averiguado de los magos. Entonces se cumplió lo anunciado por el profeta Jeremías cuando dijo:

Una voz se oyó en Ramá,
alaridos y grandes lamentos:
Raquel está llorando a sus hijos,
y no quiere que la consuelen, porque ya no existen".

Mateo 2,16-18

domingo, 25 de diciembre de 2011

Carta a los Reyes Magos


Queridos Reyes Magos:
Se lo suplico, ¡sálvenme! No pido más, libérenme de las zarpas de este individuo zafio, borracho y maloliente, des te cochino tripudo que me tiene secuestrado desde hace años. No se pueden imaginar lo que es sufrir Navidad tras Navidad su rostro abotargado semioculto entre una barba apelmazada de grasa rancia; oler su falsa sonrisa de dientes rubios; contemplar los ojillos rebosantes de oscuros deseos con los que me mira cada Nochebuena. No puedo vivir una madrugada más sometido a las caricias de esas manos repletas de uñas renegridas, a los regüeldos de su panza flácida y pendulona, a la visión de su ombligo peludo asomando entre los pliegues de su mugrienta camisa.
Por favor, Majestades, ayúdenme…
Ahora tengo que dejarles. He de ocultarme porque ya viene... Veo asomar el rabillo de su txapela por la ventana de mi cuarto...
¡No se olviden de mí!
B.


miércoles, 14 de diciembre de 2011

Toulouse & Tarn



&

Lascia la spina cogli la rosa

jueves, 8 de diciembre de 2011

Occitania

Unos días en la región de Tarn, en el centro de la antigua Occitania. Placas en las calles en la lengua d'oc, tan parecida al catalán.
Rue es Carrièra. Toulouse es Tolosa. Changes es Cambis.
Hay quienes sostienen que el catalán es una variante del occitano, idioma este último que solo es oficial el el Valle de Arán.
Otoño. Soledad en las calles. Piedras húmedas. Ciudades de color rosa.
Trencavel y Simon de Monfort. La imponente catedral de Albi, de ladrillo rosa por fuera, con los frescos del Juicio Final en su interior, da fe del triste destino de la familia Trencavel y de la gloria del Papado.


Siempre nos quedará Toulouse Lautrec.


Y aquello que el trovador Arnaut Daniel llora y canta en el Purgatorio, en La Divina Comedia. Sus palabras, en la lengua d'oc.


Tan m'abellis vostre cortes deman, 
qu'ieu no me puesc ni voill a vos cobrire. 
Ieu sui Arnaut, que plor e vau cantan; 
consiros vei la passada folor, 
e vei jausen lo joi qu'esper, denan. 
Ara vos prec, per aquella valor 
que vos guida al som de l'escalina, 
sovenha vos a temps de ma dolor! 

jueves, 1 de diciembre de 2011

HAY ALTERNATIVAS


Para entender lo que suponen las políticas neoliberales que nos están haciendo tragar como píldoras que todo lo solucionan, por fin un libro esclarecedor de las causas de la crisis que estamos padeciendo, o mejor dicho, de la gran estafa de la que somos víctimas. Leer esta obra es descubrir la distopía en la que estamos viviendo. Para obtenerlo gratuitamente en formato PDF, pincha aquí

NOTA DE LOS AUTORES

Hace un par de meses, la Editorial Aguilar, mostró su interés por publicar nuestro libro HAY ALTERNATIVAS. Propuestas para crear empleo y bienestar en España, que nos prologó Noam Chomsky.
Cuando ya se había concretado como fecha de publicación el libro el 19 de octubre, la editorial nos comunicó que deseaba retrasarla sin otra explicación de por medio, lo que nos obligó lamentablemente a desestimar su publicación en esa editorial, confirmándose así lo difícil que resulta difundir en España, en los momentos en que son más necesarias que nunca como ahora en periodo pre-electoral, ideas alternativas al pensamiento único que predomina en el debate político y social.
Para solventar esta situación hemos optado por ofrecer nuestra obra gratuitamente en formato pdf a través de la red y en una nueva edición impresa en Sequitur que, con la colaboración de ATTAC España, se ha arriesgado a publicar rápidamente este libro que estará en librerías al precio de 10 euros a partir del 31 de octubre. También es posible mandar un mensaje a atpublicaciones@gmail.com para pedir uno o varios ejemplares que se irán atendiendo conforme lleguen enviando por correo contra reembolso los libros.
Tenemos la firme convicción de que solo haciendo que la ciudadanía sepa lo que de verdad está sucediendo en nuestra economía y divulgando las alternativas que existen a esta aguda crisis del capitalismo podremos salir de ella con más empleo y bienestar social, como demostramos en este libro.
Por eso llamamos a divulgar esta versión en pdf, a estudiarla y difundir sus propuestas y pedimos a todos los lectores que se conviertan ellos y ellas mismas en distribuidores del libro una vez que se encuentre impreso.
Contra la censura de los grandes oligopolios y el pensamiento único que imponen los poderes económicos, financieros y mediáticos defendamos la pluralidad y la libertad de pensamiento conociendo y difundiendo el pensamiento crítico.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Quiero ser neoliberal



Las movilizaciones del 15M son una ilustración inspiradora que muestra qué es lo que puede y debe hacerse para no continuar la marcha que nos está llevando al abismo, a un mundo que debería horrorizar a todas las personas decentes, que será más opresivo que la realidad existente hoy en día. Esto lo dice Noam Chomsky. De todas formas, parece que la única forma de salir de la crisis es abaratando el despido y moderando los salarios (de los trabajadores, claro). Es curioso esto porque en dos años los empresarios han despedido a tres millones de personas, así que no será muy caro hacerlo, digo yo. Y en cuanto a los sueldos abusivos que cobramos, resulta que España es el único país de la OCDE en donde no se produjo crecimiento real de los salarios entre 1995 y 2005. Esto lo dice la OCDE, no yo. De mayor quiero ser neoliberal.

sábado, 26 de noviembre de 2011

El mar



¿Acaso la mayoría de los hombres no se sienten decepcionados con su destino, languideciendo en sus cadenas con callada desesperación?
"El mar" 
John Banville

lunes, 21 de noviembre de 2011

La prima de riesgo

Y ahora, les presento a la auténtica ganadora de las elecciones de ayer: la prima de riego.


domingo, 20 de noviembre de 2011

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Más imbéciles aún

Me resultan indignantes algunas de las declaraciones que estos días se cuelan en mi casa, la penúltima de Dolores (de) Cospedal. Decía este señora, paradigma de la simpleza engolada, que cuando Mariano esté en el gobierno y presente sus medidas para salir de la crisis, mucha gente que nunca ha salido a protestar a la calle, ahora lo hará. Y lo dice con toda la desfachatez que le otorga su donosura. Viene después González Pons, el hombre que jamás pierde la sonrisa, y proclama que los españoles (¡ay!, los españoles, todos hablando en su nombre y nadie que les escuche), dice, que los españoles son lo bastante maduros para entender y aceptar las medidas que habrá que adoptar. ¿Y por qué no leo, escucho, veo en ningún sitio cuáles son esas medidas? Tan poco respeto les merecemos, tan capitidisminuidos nos creen... Me estoy rascando el cogote porque, quizá sí, quizá sí que lo seamos, tanto como ellos, nuestros fieles representantes.
Sí, cada día más imbéciles.
Me voy a la cama.



lunes, 14 de noviembre de 2011

Imbéciles


Tenemos lo que nos merecemos. Mientras voy hacia el trabajo, escucho los resultados de la última encuesta demoscópica (vaya palabra) sobre las elecciones. El resultado es invariable: victoria rotunda del PP. Sin embargo, hay más ciudadanos que piensan que la campaña del PSOE está siendo más sincera y honesta; de igual forma, son más los que creen que las soluciones y propuestas de los socialistas son más realistas y que una mayoría absoluta del PP no sería positiva. Qué gran paradoja. El uno está consiguiendo hacer una campaña electoral sin enseñar la patita, solo grandilocuencias y palabras huecas. El otro tiene muy claro lo que hay que hacer para sacar al país de la crisis (¿qué crisis?), y hasta suena bien lo que dice, pero uno piensa en por qué no lo hizo cuando estaba en el Gobierno, no hace muchas semanas. Tiene un problema de credibilidad, no tanto por él como por su jefe. Hoy mismo he leído un artículo de Arturo Pérez-Reverte. Le llamaba imbécil, al jefe, y este era uno de los adjetivos más suaves. Duro, muy duro el artículo, pero muy veraz. Decía el escritor: “Me da más miedo un imbécil que un malvado […] un imbécil puede convertirse en el peor de los malvados. Precisamente por imbécil.”
Así las cosas, estamos a punto de elegir a un poco fiable candidato para dirigir el país en un tiempo dramático. La mayoría no cree en él, ni en su programa (desconocido), ni en sus intenciones, y a pesar de todo va a ganar. Estos son los políticos que tenemos (¿para qué hablar de Urkullu, el de la mata y la patata, Rosa Díez monotema, Cayo Lara fuera de órbita, los fascistas reconvertidos de Amaiur…?), fiel reflejo de los ciudadanos que van a representar. Porque ellos son como nosotros, no nos engañemos. Todos los calificativos que les apliquemos nos valen para nosotros mismos.
Siempre me ha parecido que para sacarse el carnet de conducir se debería tener un nivel mínimo de coeficiente intelectual.
Somos un país extraño. 

domingo, 6 de noviembre de 2011

Tiempo


No he sido capaz de pasar de la página cien del último libro que he tratado de leer. Ni me voy a molestar en criticarlo, simplemente me limitaré a colocarlo en la balda correspondiente, en la letra 'P'. Hace tiempo que decidí no sufrir leyendo algo que no me agradara. A pesar de todo, tres citas al inicio de la obra me han llamado la atención. Sobre el tiempo, ese tiempo que nos falta, que no regresará, sobre el tiempo al que desearíamos volver, o del que querríamos escapar.

La distinción entre pasado, presente y futuro es una ilusión, pero se trata de una ilusión muy persistente.
Albert Einstein

La obra de arte más perfecta y aterradora de la humanidad es su división del tiempo.
Elias Canetti

¿Qué me espera en la dirección que no tomo?
Jack Kerouac


domingo, 30 de octubre de 2011

150 individuos


Los paleoantropólogos dicen que estamos programados para conocer y relacionarnos con unos ciento cincuenta individuos en toda nuestra existencia. (*)

Muchos me parecen. De todas formas, creo que yo ya he cubierto el cupo. Por favor, no molesten.

(*) de "Diarios" de Iñaki Uriarte

domingo, 23 de octubre de 2011

Desesperanza

Vamos y venimos,
nos separamos
y, a menudo, no volvemos a vernos.
Franz Kafka

jueves, 20 de octubre de 2011

martes, 27 de septiembre de 2011

No recordaba que fuera artista

No recordaba nada, ni siquiera su nombre. Siempre llevaba consigo una libreta donde su esposa le había anotado lo más importante: su propio nombre, el de ella, su dirección, un informe sobre su estado de salud y sus tareas diarias. Leyó en diagonal acerca de su dolencia, algo sobre su memoria y que sus recuerdos desaparecían al cabo de una hora. Se rascó el cogote y miró el reloj. Tampoco recordaba estar casado, sin embargo, allí lo decía; ella se llamaba Lola Girón y él, Diego Velázquez.
Según le informaba su agenda, esa mañana debía ir al Museo del Prado. Formaba parte de su tratamiento: unas clases de artes plásticas impartidas por un especialista en enfermedades del cerebro. Terapia de creatividad cognoscitiva, había escrito la tal Lola.
Después de pasar los controles de la entrada, unas amables y sonrientes señoritas vestidas de rojo le ofrecieron un folleto: ‘Sea artista por un día’. Parecía divertido. Le solicitaron su DNI, apuntaron su nombre en un registro y le acompañaron a una gran sala. Le indicaron su tarea. Se trataba de transformar una escultura mediante las aportaciones de los visitantes; podía añadir o quitar lo que le pareciera. Tenía a su disposición martillos, cinceles, tornos de alfarero, aerosoles, navajas, paletas…; allí, en medio de la estancia había una… una… Diego supuso que aquella cosa sería la obra de arte.
Lo dejaron solo para que se inspirara. Sin duda un Diego Velázquez compondría una obra de arte maravillosa, le dijeron entre risitas. Diego titubeó durante unos minutos ante las herramientas. Al final optó por un martillo; se acercó a la estatua y machacó lo que parecía ser uno de sus pies. Lo hizo dedo a dedo, despacio, con una gran concentración. Después pensó que un pie destrozado a martillazos debía sangrar, así que cogió un aerosol de pintura roja y lo vació sobre la extremidad mutilada. Dio unas cuantas vueltas alrededor de la imagen y estudió el efecto. No estaba nada mal. Se sentó en una butaca y se dedicó a contemplar su creación. Al cabo de un rato, Diego miró el reloj y se preguntó qué sería aquel lugar en el que se encontraba. Consultó su libreta. Según alguien había escrito allí, debía de estar en un museo, aunque aquella sala más bien parecía el taller de algún chapuzas. ¿Sería su taller? Volvió a hojear la agenda. Los miércoles tenía su sesión de creatividad cognoscitiva. Se rascó la cabeza. Por si acaso se guardó en los bolsillos un par de espátulas y unos botecitos de pintura.
Por fin, Diego salió del taller; las dos jovencitas interrumpieron su animada conversación y le despidieron con un aleteo de manos. Comenzó a pasear por una larga galería repleta de cuadros muy bien pintados, eso tenía que reconocerlo. Los de la terapia cognoscitiva aquella de marras eran unos artistas de verdad, sí señor. Al cabo entró en una gran sala con unos enormes lienzos colgados; echó mano a la libreta y consultó qué debía hacer en aquella sesión. Ojeó las plaquitas que había debajo de cada uno de ellos y comprobó la agenda. Él se llamaba como decía la plaquita del más grande de todos. En realidad aquella pintura estaba ya muy bien creada, de una manera muy cognoscitiva, pero si había que cambiar algo, pues nada, se cambiaba. Todo fuera por su salud. Se decidió enseguida. Los ojos de la enana al lado del perro estaban muy separados.
Se notaba que el último día de terapia le había faltado la inspiración. Sacó una espátula del bolsillo y comenzó a rascar la pintura en aquella parte del lienzo. Sí, aquello ya era otra cosa, esta cara estaba mucho mejor. Justo en ese instante, unos energúmenos se pusieron a gritar; casi seguro que serían del grupo de los oligofrénicos. Giró la cabeza y vio que se le echaban encima; sus bocas abiertas babeaban entre alaridos; las aletas dilatadas de sus narices mostraban pasajes oscuros y viscosos; sus cejas se elevaban hasta convertir sus frentes sudadas en trapos mojados. Se defendió como pudo, a puñetazos y chorros de pintura roja. En el revuelo pudo ver cómo un tremendo manchón colorado cubría de pies a cabeza a la niña en el centro del cuadro. ¡Su obra! Qué pena, le había quedado tan natural, tan… menina. Quizá en la próxima sesión podría repararlo.

Publicado en el periódico EL CORREO (y otros diarios del grupo Vocento) el día 06/08/2011. Copyright by Belidor

sábado, 24 de septiembre de 2011

Materia al contado



¿Te cuento algo, chato?

Las lectoras de la Materia

Contando la Materia

El Caballero de la Mano en el Pecho

Hace muchos años que escribo un diario, más de los que me gusta recordar. Ahora uso una libreta negra de cantos dorados y páginas rayadas con una cinta de seda blanca para marcar el último pensamiento. La compré en Nueva York. Siempre escribo con pluma. Mont Blanc, por supuesto. Hace un tiempo tuve una novia que registraba armarios y cajones tratando de encontrar mis diarios. Nunca los halló. No había leído a Poe. Si lo hubiese conseguido quizá me habría amado más… Quizá me habría amado. Alguien dijo que cuando escribimos un diario estamos creando un personaje. En un diario jamás somos francos; el pudor, la vergüenza, el miedo nos alejan de la sinceridad. Tiendo a estar de acuerdo. Ahí, escribo palabras mudas, sordas y ciegas que quedarán para siempre encerradas en páginas del color de los huesos, entre tapas de cuero. Sin candados. No hacen falta. Pero no todas las palabras sufren tan cruel destino. Las de “Materia al contado” han escapado de su prisión. Saltaron desde los labios de Elisa, Joaquín, Edurne y Ana. Corrieron hasta nuestros oídos, se hicieron manos que volaban en el viento, ojos que destellaban entre lágrimas, labios que reían cacareos, almas que se adentraban en el paraíso de los cuentos. ¿Cuál es la materia de los sueños? Sueños de papel. Vale.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Por el aguijón de la vida






Todo fue penitencia..., o casi...









Una tarde parda y fría (*)

Una punta de lluvia entró en el alma rala

Floreciendo el barro reseco de tu alma

En estatuas de sal

Acaso sin pecado

Quizá de una inocencia con el brillo del metal

Quizá, quién lo sabe, del amor

Floreciendo el barro reseco de tu alma

En una trepadora cerrada al vacío

Viviendo en una clorofila descarnada

Muriendo por el aguijón de la vida

(*) Verso de Antonio Machado


LTLG
Zaratan, 04/09/2011




sábado, 17 de septiembre de 2011

Presentación de "Materia al contado"

El próximo miércoles, día 21 de septiembre de 2011
a las 19h,
en la Casa del Libro
(Alameda de Urquijo, 9 - Bilbao)
presentación del libro
Materia al contado
del
Taller de Escritura Creativa Alfa

Presentarán el acto Ana Belén Alonso, coordinadora del Taller; Juanma Jubera, periodista de Radio Popular; Joaquín Ponte, cuentacuentos del colectivo "Alabazan".

domingo, 11 de septiembre de 2011

jueves, 1 de septiembre de 2011

V Viaje Literario de La Tertulia de La Granja



V Viaje Literario de LaTertuliadeLaGranja
2/3/4 de septiembre de 2011
Destino: Tierra Incógnita, Cadavérica y Exquisita

Pronto podréis paladear los productos de su cocina...
Paciencia...
La cocción es lenta...


La tertulia de La Granja es un encuentro en el bilbaíno café La Granja de un grupo de amantes de la literatura, de formación intelectual, ideología y gustos literarios muy variados y distintos. Se trata de una cita con la narrativa de todos los tiempos, a la que los tertulianos acuden con el propósito, por un lado, de analizar desde distintas perspectivas todos los aspectos y pormenores relativos al autor y al libro propuestos por uno de ellos y, por otro, realizar un debate acerca de las ideas más relevantes expuestas en dicho libro.
La tertulia de la Granja es como Venecia, bella y decadente.

lunes, 29 de agosto de 2011

Desolación

¿Cuál es el sentido de todo esto?
La desolación.

viernes, 26 de agosto de 2011

Esto es Nueva York


"Nueva York concederá el don de la soledad y el don de la intimidad a cualquiera que esté interesado en obtener tan extrañas recompensas. Semejante largueza explica la presencia dentro de los límites de la ciudad de gran parte de su población, pues muchos residentes en Manhattan son personas que cogieron sus bártulos y acudieron a la ciudad en busca de asilo, el cumplimiento de sus deseos o de cualquier otro Grial de mayor o menor importancia. La capacidad de conceder tan discutibles dones es una misteriosa característica de Nueva York".

"Esto es Nueva York"
E.B. White (1948)

domingo, 24 de julio de 2011

Destrucción




"Los hombres son extraños.
Cometen las peores acciones sin formularse demasiadas preguntas,
pero luego no pueden vivir con el recuerdo de lo hecho."

Philippe Claudel

Al tercer día, unos hombres con uniformes que no supieron reconocer echaron abajo las puertas del refugio y les hicieron salir. La mujer creyó que la luz del sol cegaría sus ojos después de tantas horas viviendo en un mundo de penumbras. Pero no. No había ningún sol allí. Sólo nubes oscuras, grasientas y sudadas. Eso le pareció. Tuvo la sensación de que la ciudad olía a sudor rancio; la mujer no lo sabía, pero los cuerpos quemados con fósforo huelen así. Vio a un grupo de soldados que rodeaba unos cadáveres deformados de una manera aterradora. En algunos seguían titilando llamitas azuladas, otros se habían consumido hasta volverse pardos. Todos yacían retorcidos en un charco de su propia grasa. Un soldado se aproximó a uno de los cuerpos y encendió un cigarrillo con aquel fuego.
La mujer no pudo vomitar.
Su estómago estaba vacío. Le costó orientarse entre las ruina humeantes de los edificios; avanzó con dificultad entre las montañas de cascotes. Cerca de su calle otro grupo de soldados pateaba entre gritos y risas a varias ratas gordas e insolentes; un poco más allá una nube de moscas daba vueltas por el suelo como si fuera un grumo de alquitrán, se posaban en los restos de las paredes, se calentaban cansadas y ahítas en los cristales rotos de las ventanas. La mujer huyó asqueada, pero las moscas se quedaron dentro de su cabeza.

miércoles, 29 de junio de 2011

Midnight in Bilbao

Vanidad de vanidades, todo es vanidad.

domingo, 19 de junio de 2011

Ya habéis votado. Ahora, os jodéis.


El lema de nuestra democracia podría ser algo así: "Ya habéis votado. Ahora, os jodéis".

Para un mejor entendimiento de lo que sucede en las entrañas del poder, quiénes mandan en realidad y por qué, en el fondo, todo esto que está sucediendo no es más que una estafa, se recomienda la visión atenta de la última película de Oliver Stone: "Wall Street", y la lectura no menos atenta de "Un traidor como los nuestros" de John LeCarré.

domingo, 12 de junio de 2011

Puerta del Sol


Sólo vi y oí sensatez. El suelo estaba limpio. Nadie molestaba a los comerciantes de la Puerta del Sol.
Ayer nos desayunamos con un nuevo recorte de nuestros derechos gracias a un nuevo endurecimiento de la reforma laboral. Ahora ya nos pueden despedir cuando exista una previsión de pérdidas para la empresa. Quizá sea correcta esta postura, no lo sé. La pregunta es: ¿por qué y cómo esto ayudará a que salgamos de la crisis? ¿Por qué la única forma de solucionar el desaguisado es privando de derechos a los que no tenemos la culpa de lo que ha pasado? ¿O sí la tenemos? En parte sí; no somos inocentes, es cierto. Pero de momento somos los únicos que estamos pagando. Sí, sí es como para indignarse; sin embargo hace tres semanas votó el 70% del país, y con su voto decidió que quería que gobernase la derecha. No hay quien entienda nada. Los tiempos del "vivo De Puta Madre con un Sueldo De Mierda" ya se acabaron. A partir de ahora sólo va a ser cierta la segunda parte de la cita. Sueldos De Mierda, como siempre han sido. Y sin embargo, los profetas del neoliberalismo nos insisten que en los últimos años nuestros salarios habían subido demasiado y que deberíamos bajarlos para salir de la crisis. La indignación se me mezcla con el desconcierto ante tanta desfachatez.

domingo, 29 de mayo de 2011

Yo tampoco me presento a las primarias


Son tontos y aún no se han dado cuenta, o eso me parece. Con un engreimiento rayano en algún tipo de patología neuronal, la señora Chacón anuncia que no va a concurrir a las primarias en su partido aunque jamás dijo antes que lo fuera a hacer; de esta manera salva al partido, a su secretario general, al gobierno y, sin decirlo, al país. ¡Impresionante! Además lo hace porque hay malos muy pérfidos en el partido que maniobran en la oscuridad. En la oscuridad de sus propia mente, digo yo. Así que, ciudadanos, proclamo que yo tampoco me voy a presentar a competir con Rubalcaba. Yo también quiero salvar a este país que se cae a pedazos, y cada día a mayor velocidad. Entretanto, andan todos como gallinas descabezadas, aún sorprendidos de lo que ha sucedido en las elecciones. Si hubiesen preguntado a cualquiera en la panadería, no se habrían llevado tal susto. Si se hubieran ocupado de los intereses de sus gobernados, no andarían ahora rascándose el cogote y bizqueando. Ha sido por culpa de la crisis, dice nuestro presidente esdrújulo, y yo me pregunto, ¿qué crisis? Si aquí no hay crisis, eso nos decía él un día sí y otro también, hasta que de repente lo peor de la crisis ya había pasado. Joder, qué suerte, y sin darnos cuenta. Luego, una mañana de mayo del año pasado, nos encontramos al borde de la quiebra. Planes para combatir la crisis, ninguno salvo sacarnos la pasta del bolsillo a los de siempre para pagar las deudas que no sabemos muy bien cómo hemos contraído. Lo demás, una batería de ocurrencias y contradicciones que no llevan a ninguna parte. Eso sí, con toda la desfachatez de siempre, cuando pides nota en ciertos restaurantes, te espetan que entonces te van a cobrar el IVA mientras te miran como si fueses un anormal. Esos hijos de puta seguramente estarán de acuerdo en que aquí no ha habido ni hay crisis.

jueves, 26 de mayo de 2011

spanishrevolution & Vicenç Navarro

Uno de los mensajes que se están extendiendo más ampliamente entre la mayoría de la población, no sólo en España sino también en la mayoría de países de Europa y de Norteamérica, es que las próximas generaciones van a tener unos estándares de vida más bajos que los actuales. Se dice que la causa de ello es que “desde hace tiempo estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades”. De esta percepción se derivan las políticas de austeridad promovidas por los establishments financieros, económicos, mediáticos y políticos, que tienen como objetivo reducir los estándares de vida de las clases populares, subrayando la necesidad de vivir más modestamente de lo que vivimos ahora, pues los recursos del país no dan para más. Se acentúa en este mensaje que los hijos y nietos de las generaciones futuras vivirán con niveles de vida inferiores a los de sus padres y abuelos.

Este mensaje se ha ido repitiendo durante los últimos 20 años y ha alcanzado la categoría de dogma. Y como todo dogma se reproduce más a base de fe (la fe neoliberal) que a base de evidencia científica. En realidad, los datos muestran que la riqueza, medida por su PIB per cápita, ha aumentado en todos los países de la OCDE (el grupo de países más ricos del mundo, del cual España forma parte) desde la II Guerra Mundial. Este crecimiento, tras unos años de recesión, ha continuado en la mayoría de países de la OCDE. Y es inconcebible que, una vez que las economías se recuperen, la riqueza de estos países disminuya. ¿Cómo puede ser entonces que, siendo los países cada vez más ricos, se pronostique que la mayoría de la población será cada vez más pobre?

Para responder a esta pregunta hay que entender la evolución de la distribución de la renta y de la propiedad que se ha ido produciendo en estas sociedades. El crecimiento de la riqueza de un país depende primordialmente del tamaño de la población que trabaja y de su productividad. Y ambos factores han ido creciendo. El primero ha sido resultado fundamentalmente de la integración de la mujer al mercado de trabajo. Y el segundo es consecuencia de muchos factores, desde la formación del trabajador a la inversión técnica en los puestos de trabajo y a mejores sistemas de organización y participación en el mundo laboral. Consecuencia de todos estos factores es que la riqueza que se ha ido produciendo en la mayoría de países ha sido considerable. Pero, y ahí está un punto clave, no todos se han beneficiado por igual.

La riqueza producida por el mundo del trabajo no ha revertido proporcionalmente sobre los trabajadores. Así, en EEUU, uno de los motores de la economía mundial, el crecimiento de la productividad por hora trabajada ha crecido mucho más rápidamente que el salario horario desde 1995. Y, desde 1999, el crecimiento de tal salario ha descendido notablemente, mientras que el crecimiento de la productividad ha continuado creciendo. Ello significa que las rentas generadas por el incremento del producto no han ido tanto a los salarios como a la clase empresarial y a la clase financiera, que guarda y especula con estas rentas. La evidencia científica muestra que, a mayor desigualdad de rentas en un país, mayor es el desarrollo del sector financiero. Es decir, que a mayor concentración de las rentas y de la riqueza en un país, mayor es el ahorro y la especulación.

El porcentaje de las rentas nacionales derivadas del trabajo ha ido descendiendo en EEUU y en la mayoría de países de Europa (incluyendo España), mientras que las rentas del capital han ido aumentando. Dentro de las rentas del trabajo, los salarios son los que representan el porcentaje más bajo de la renta nacional, que ha alcanzado en EEUU, y en la mayoría de países de la OCDE, el porcentaje más bajo desde 1945. En realidad, la situación de las familias trabajadoras se ha deteriorado marcadamente, deterioro que ha sido incluso más acentuado como consecuencia de la crisis. Los salarios en EEUU, por ejemplo, han bajado un 2% durante el periodo 2008-2010, mientras que los beneficios empresariales han subido un 57%. Esta situación ha dado pie a grandes desigualdades.

Y esto ha ocurrido también en España. En realidad, España es uno de los países europeos con mayores desigualdades. La renta disponible de la decila superior en España es 10,3 veces mayor que la renta de la decila inferior, una de las desigualdades más altas de la OCDE. Si en lugar de renta hablamos de propiedad, la situación es incluso peor. La concentración de la riqueza en España es de las más acentuadas en la OCDE. Así, el 10% de las familias posee el 58% de toda la propiedad. En realidad, el 1% de la población de renta superior posee el 18% de toda la propiedad. La gran mayoría de la población tiene escasísima propiedad. Como punto de comparación, en Finlandia el 1% de la población más rica posee el 10% de la propiedad, y el 10% posee el 45% de la propiedad.

Esta concentración de la riqueza, que se realiza a costa del bienestar de la mayoría de la población, explica el relativo empobrecimiento de las clases populares y también, por cierto, las crisis que estamos viviendo. El enorme endeudamiento de estas clases populares se debe a la pérdida de su capacidad adquisitiva. Y las enormes crisis bancarias se deben a la enorme concentración de la riqueza y de las rentas y su utilización en actividades especulativas.
Las causas de esta polarización social son políticas y se reducen al enorme poder que el capital financiero (la banca) y los grandes empresarios tienen sobre el Estado. Y la población lo sabe. Según las últimas cifras del Centro de Investigaciones Sociológicas, la gran mayoría de la población indica que los bancos tienen más poder que los gobiernos, mientras que colocan a las grandes empresas casi en el mismo escalón.

Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University

domingo, 22 de mayo de 2011

spanishrevolution


Esta tarde me he acercado hasta la Plaza del Teatro Arriaga. Estaba repleta de gente. Muchos se detenían a escuchar lo que hablaban a través de una pobre megafonía. Como todos, supongo, llevo unos días oyendo acerca del movimiento "Democracia real ya" o 15-M. Reconozco que arrugaba un tanto el morro cuando lo mencionaban; me parecía una memez de típica de niñatos desocupados y pijos que cuando se aburrieran, regresarían a casa de papá. Como tantos, yo también me he detenido primero con curiosidad y después con sorpresa. Lo que decían era coherente, sensato, destilaba sentido común y claridad de ideas. Decían las obviedades que todos pensamos cuando nos topamos con la situación actual de nuestro país, y del mundo en general; no voy a repetirlas, están escritas en muchos lugares, incluso aquí. Ya sabéis, el país se cae a pedazos. No he tenido la sensación del mitin de incondicionales en el que no hay lugar para el pensamiento independiente; todo lo contrario, allí había inteligencia en las palabras, tranquilidad en los comportamientos, educación en el escuchar, atención a las ideas. Después, como un destello, el debate, la reflexión se extendían entre los acampados y los que no lo éramos. Me ha parecido algo emocionante, sorprendente y hermoso, más aún cuando siempre he creído que estábamos aborregados y nuestras mentes se nublaban más cada día inundadas de estupidez. Aún hay esperanza.
Esa curiosidad que preveía de unos minutos me ha tenido allí atado durante casi dos horas. Pensaba en el dictamen de la Junta Electoral Central proclamando que aquella sana reunión de unos cuantos cientos de personas que se limitaban a intercambiar ideas sin histrionismo ni malos modos (los que estamos acostumbrados a vivir) era ilegal. Me he dicho que algo va mal en este país si hay una ley que prohiba lo que he visto hoy delante del Arriaga. Algo va muy mal. Decía Tolstoi que no hay condiciones de vida a las que un hombre no pueda acostumbrarse, especialmente si ve que alrededor todos las aceptan. Ojalá no podamos acostumbrarnos a la oscuridad que nos quieren arrojar encima. En las plazas de todo el país hay miles de personas que ya no la aceptan.

sábado, 21 de mayo de 2011

Embozos

La vida me angustia y se transforma en pesadillas, recuerdos de la infancia, temores de la niñez deformados por la niebla del sueño nocturno. En la oscuridad, con los ojos abiertos, mientras aguardaba la llegada de la dulce inconsciencia que había de borrarlo todo por unas horas, estaba seguro de que en cualquier momento alguien entraría por la puerta de la habitación, una sombra más negra que la negrura desleída de la madrugada. Se acercaría a mi cama, y sin apenas llegar a verlo, el destello de un filo descendería sobre mi cuerpo y acabaría conmigo. A veces me despertaba convencido de haber sentido el hielo del metal penetrando en mi carne. Aún me sucede. Sólo existía una forma de protegerme de mis evanescentes asesinos, cubrirme con las mantas hasta la punta de la nariz, mejor hasta la coronilla. Hoy, ahora, dentro de unos minutos, cuando vaya a la cama, repetiré el ritual de cada noche; cerraré la puerta de la habitación, arrastraré el embozo de las sábanas hasta los ojos y esperaré a que llegue el sueño, atento a los sonidos que rondarán, sin duda, en el pasillo. Ignoro la razón, pero sé que es muy importante: mis brazos deben quedar debajo del cobertor, bajo ningún concepto tienen que asomar al gélido aire que poco a poco lo invadirá todo. Así, quizá sobreviva un día más, quizá no perezca cuando las pesadillas abandonen mi cabeza y acechen mi inexistencia.

lunes, 21 de febrero de 2011

Mortalidad


En "Verano" de Coetzee leo que Eugène Marais escribió un libro sobre el año que pasó observando a un grupo de babuinos. Dice que por la noche, cuando los monos dejaban de merodear y contemplaban la puesta de sol, detectaba en los ojos de los babuinos mayores los aguijonazos de la melancolía, el nacimiento de la conciencia incipiente de su mortalidad. El viejo babuino pensaba: Nunca más. Una sola vida y entonces nunca más. Nunca, nunca, nunca.

domingo, 20 de febrero de 2011

... de Judt


Las personas que viven en espacios privados contribuyen activamente al menoscabo y degradación del espacio público. En otras, palabras, exacerban las circunstancias que inicialmente los condujeron a aislarse. Y con ello pagan un precio. Si los bienes públicos -los servicios públicos, los espacios públicos, los recursos públicos- se devalúan a los ojos de los ciudadanos y son sustituidos por servicios privados pagados al contado, perdemos el sentido de que los intereses y las necesidades comunes deben predominar sobre las preferencias particulares y el beneficio individual. Y una vez que dejamos de valorar más lo público que lo privado, seguramente estamos abocados a no entender por qué hemos de valorar más la ley (el bien público por excelencia) que la fuerza.

Tony Judt

viernes, 11 de febrero de 2011

martes, 1 de febrero de 2011

Escribimos contra la muerte


Hace unos días, escuché a Rosa Montero decir que escribir es tan duro, tan cansado, tan trabajoso que sólo lo haces si de verdad lo necesitas para aguantar la vida, que uno escribe para intentar dar un sentido al mal y al dolor. Escribes para sobrevivir.
Sentí muy adentro sus palabras: "para aguantar la vida". Para luchar contra la soledad, me atrevería a añadir, aunque debas hacerlo precisamente en soledad. Una paradoja aterradora. En definitiva, escribimos contra la muerte, pero no creo que sirva para mucho.

El país se cae a pedazos (10)


Los aparcamientos de los centros comerciales son unos de los mejores exponentes de la sociedad en que vivimos, ejemplifican las razones de por qué el país se cae a pedazos: mala educación, egoísmo, grosería, falta de civismo, y otros vocablos de similar laya. Son lugares en los que la aplicación de las leyes de circulación aparece como desvaída o ambigua, según las entendederas de algunos; a partir de ese momento, surge la esencia más repugnante de ciertos miembros de nuestra sociedad, esas personas que priman ante todo su beneficio personal, su placer, el logro de sus metas pese a quien pese y por encima de quien sea; esas personas que han llegado a la extraña concusión de que como lo quiero tengo derecho a ello. No es de extrañar que la legislación presuponga que cualquier individuo al volante de su automóvil es un presunto delincuente hasta que demuestre lo contrario. Durante los pasados días navideños, llenos de buenos deseos y felicidad y solidaridad y sonrisas y..., he tenido dos incidentes y he sido testigo de otro, a saber.
Uno: circulo por una calle de dirección única. Al llegar a un cruce, un tipo gira sin mirar y se me viene encima. Tengo el tiempo justo de frenar. El conductor me hace gestos de que me aparte y le deje pasar. Le indico la señal que le prohibe la maniobra que acaba de cometer. Me insulta, me vuelve a decir que me aparte y hace amago de embestirme con su coche. La verdad, me empiezo a acojonar ante aquel exaltado. Por fortuna quedaba suficiente hueco para que pudiera pasar, así que después de volver a insultarme y preguntar si yo tenía algún problema, sale disparado calle abajo, imagino que satisfecho de haber impuesto su voluntad. Me quedo reflexionando acerca de si, en efecto, yo tengo algún problema. Aún no he llegado a una conclusión.
Dos: Un vehículo está abandonando su plaza. Me detengo, le hago una señal con las luces y le cedo el paso; además, me viene bien aparcar allí. Llega entonces otro coche por una calle lateral y se detiene puesto que el primer automóvil continúa con su maniobra. Cuando por fin ha abandonado su plaza, la enfilo yo y mientras estoy en ello, el del otro coche me pita y por el retrovisor compruebo que un individuo ha bajado la ventanilla y con cara de estar acordándose de alguien muy querido de mi familia me saca el dedo. Al parecer él se creía con derecho aparcar allí en virtud de ignoro qué extraña ley, quizá la antes mencionada de "lo quiero, luego tengo derecho" o "yo lo vi primero". No sé, lo encuentro inquietante.
Tres: Un compañero y yo caminamos por una calle de dirección única de regreso al coche. Una señora conduce hacia nosotros a baja velocidad y en el sentido correcto. Un vehículo empieza a dar marcha atrás para abandonar su aparcamiento en batería. Le digo a mi compañero: le va a dar. Le da. El conductor se baja pegando voces y acusando a la señora de ir a toda velocidad, de no mirar, de no circular correctamente..., más o menos de todo lo que él mismo estaba haciendo. Seguimos nuestro camino y al llegar a la altura del accidente le hacemos ver al tipo que no tiene razón y que somos testigos de lo sucedido. ¿Hace falta que traslade aquí sus invectivas? La más graciosa fue aquella en la que dijo que "aquí hay mucho ingeniero". Mi amigo y yo, ambos ingenieros, nos miramos y no pudimos sino darle la razón.

lunes, 24 de enero de 2011

Barataria. Literatura en La Granja. Nº 8





¡Ya a la venta el nº 8!

¡En todos los quioscos de Bilbao y resto del mundo!

jueves, 20 de enero de 2011

LTLG cumple 150 libros



Con algo rojo y sombrero, esa era la consigna de Maese que algunos siguieron y otros no tanto. La angustia se disolvió entre copas y miradas curiosas. El primo del Maestresala (el azar quiso que pasara por la puerta de La Granja) nos congeló en posturas diversas, pero siempre heroicas. Desde las alturas de Biribila nos contemplaba Don Diego; por un instante dejó de apuntar con su dedo displicente hacia la nada y observó divertido la Ría en nuestros labios. Con nosotros, y aunque no se les vea, Salvador de Madariaga y Ernest Hemingway; no nos consta que Don Ernesto se bebiera unas botellas de vino entre latón y terciopelo, pero bien pudo ser. Por entonces La Granja ya estaba allí. Después viajamos bajo tierra hasta la Edad Media, y Ricardo III nos recibió entre sangre y desesperación mientras ofrecía su reino por un caballo. En la batalla quizá pensó en sus cadáveres. En nosotros. Cenamos con vino de Madrid, malo, y de Ribera del Duero, delicioso. Quisimos conocer a una joven de ojos tiernos, pero nos hubimos de conformar con la sonrisa recortada de un camarero distante. Hablamos de lo de siempre, y las mujeres nos ignoraron, como siempre. No diré que no nos importo, nuestra belleza no es de este mundo. Somos decadentes e indestructibles. Al alba, nos despedimos con besos y abrazos. Hasta que Bartleby y Melville nos visiten.

LTLG

sábado, 15 de enero de 2011

El país se cae a pedazos (9)

Los recursos energéticos de Guinea Ecuatorial son explotados por la mayor compañía de petróleo del mundo (Exxon-Mobil), y además paga al Estado africano por ello, lo cual tiene mérito. Si ese dinero se repartiera equitativamente entre los 500.000 ciudadanos de ese país, tocarían a 35.000 dólares/año cada uno, cantidad superior a la renta per cápita de un ciudadano de aquí, que viene a ser de 28.000 dólares/año. Sin embargo, los ecuatoguineanos se tienen que conformar con 500 dólares/año. La diferencia se queda en poder del presidente de este país y sus amigos y familiares, muy bien custodiada, eso sí, en las cajas del Banco de Santander en Madrid. El presidente del citado banco, como miembro de la casta superior de nuestra sociedad, tiene una esperanza de vida 10 años por encima de la de un trabajador no cualificado; si embargo paga a la Seguridad Social para asegurar su pensión como cualquiera de sus empleados y exige que todos ellos trabajen dos años más en su vida, a los suyos y a los restantes millones del país. La Seguridad Social tiene un fondo de reserva de 65.000 millones de euros, los fondos de pensiones del Banco de Santander han perdido un 20% de su valor, sin embargo, el presidente del BS y sus corifeos aseguran que hay que reformar el sistema de pensiones (al que, recordemos, él no contribuye en relación directa a sus ingresos, de hecho paga lo mismo que sus empleados) porque va directo a la quiebra. Son los fondos privados, a ser posible en su banco, los que nos asegurarán la pensión cuando seamos viejecitos. Algo se me escapa.

El difunto Hassan II dejó a su muerte una fortuna de 50.000 millones de dólares en bancos de París. En ese momento, la deuda de Marruecos era de 20.000 millones. Por cada euro en ayudas al desarrollo que nuestros generosos estados occidentales les otorgan, ellos deben devolver seis en concepto de intereses y amortización. Como es lógico, entre lo que les roban sus dirigentes y lo que abonan a nuestros bancos, no les queda más remedio que embarcarse en una patera y buscar suerte en aquellos países hacia los que fluye su dinero. Piensan, con lógica, que aquí debemos nadar entre monedas de oro, como el tío Gilito. Entre 2006 y 2008 murieron 12.000 personas, que se sepa, tratando de alcanzar las costas de aquí.

El segundo exportador mundial de municiones es el país de aquí. En África se matan mucho. ¿Cuántas guerras hay ahora mismo allá? ¿Cuántos africanos trabajan (o trabajaban) en la construcción aquí?

La desigualdad en la distribución de la riqueza aquí es una de las mayores de la OCDE. En la UE-15 sólo el Reino Unido nos supera. Aquí, el 10% de las familias posee el 58% de la propiedad, es más, el 1% de las familias posee el 18% de toda la propiedad. Aquí, el 15% de los niños viven familias pobres, de nuevo sólo nos gana el Reino Unido. En Francia, el 7,3%. La xenofobia crece aquí. Los responsables de la crisis son los inmigrantes que vienen a quitarles sus puestos de trabajo a ese conjunto de la población de baja cualificación profesional, con 10 años de promedio de vida menos que los presidentes de los bancos y que pronto tendrán que trabajar hasta los 67 años para que el sistema público de pensiones no quiebre y el presidente del BS también pueda cobrar su pensión.

martes, 11 de enero de 2011

150




Alrededor de una mesa de mármol desportillado, en nuestros escaños de terciopelo, somos náufragos en la ínsula Barataria, y ya no fumamos. En el centro de la capital del mundo flota a la deriva esta ínsula, hoy habitada por unos amigos de los libros, inmunes sibaritas, antropofílicos, eclécticos, prosélitos. Todos sin sombrero y sin prisa. Desde que a ella arribamos, han crecido en la isla 150 árboles diáfanos y opacos, luminosos y oscuros, herméticos, ligeros, de metálica densidad, para viejos y para jóvenes, clásicos y modernos, valores seguros y seguras apuestas perdedoras. Los árboles han desplegado sus ramas, y en ellas han nacido hojas, y en las hojas la savia de las palabras se alimenta con el sol de nuestros ojos lectores. Nos cobijamos en su sombra, de sus ramas hacemos fuego, de sus frutos nos alimentamos. Todos los árboles tienen un nombre, lo hemos grabado en su corteza. El árbol es mejor que el mármol, pues en él los nombres crecen(*). El bosque de Barataria permanece.


(*)Jean Cocteau

domingo, 9 de enero de 2011

El muro

Apenas son las once de la mañana de un nuevo primer día de enero. La angustia ha golpeado mi cama muy temprano, he dispuesto de tiempo, de ese tiempo con el que no sé qué hacer. He estado reflexionando acerca de cuáles son mis planes para este año del que apenas han transcurrido unas pocas horas. Mientras pensaba en ello, tenía la vista clavada en el muro que hay más allá de la ventana de mi habitación; las serpentinas que no han caído a la calzada se aferran a los ladrillos y se estremecen bajo las caricias de un suave viento que ni siquiera sabe que es capaz de proporcionar algo de placer.

Debería escribir, escribir, y escribir. En la soledad de mi dormitorio, ayer en la noche, mientras la alegría por decreto escalaba hasta mis persianas, comencé a leer el primer capítulo de algún libro, y sentí que yo también podía crear algo igual. Pero, ¿sobre qué escribir? Detengo un instante mi pluma y vuelvo los ojos hacia la ventana. No estoy intentado ordenar mis ideas, sino aceptando con dolor que en los muchos meses que he estado amamantando este proyecto no he conseguido parir nada coherente que vaya más allá de mí. A pesar de todo, ahora, mientras mi pluma regresa a rasgar la superficie del papel, pienso que estas líneas no serían un mal comienzo. Lo pienso, y por eso mismo me siento aún más patético y deprimido, y para intentar no torturarme de nuevo con esas metas estúpidas acabo por fijarme en mi letra. Tengo una letra preciosa, veo la línea negra de tinta fluir sobre este mar blanco y adivino que mi vida podría ser tan hermosa como mis trazos, que mi vida podrían ser esos trazos, que yo debería escribir mis horas, mis minutos, mis segundos y no permitir que nadie lo hiciese por mí. Pero mi vida son sólo estos surcos negros labrados en una tierra blanca, una existencia atrapada en un rectángulo de papel del que no sabe cómo huir y más allá del cual sólo existe el caos de una mesa de madera abarrotada de objetos inútiles, tanto como estas palabras, tanto como el que desliza su mano sobre esta hoja. Y pienso que eso es lo que soy, un inútil, un ser repleto de taras e incapaz de enfrentarse al mundo, alguien que sólo sabe refugiarse en los límites de un pliego y torturarse intentando decidir si debe acentuar la palabra solo y ser de esa manera ridículamente rebelde. Chejov descubrió que es mayor la sensación de tristeza al describir un charco en el que se refleja la luna que al decir que un personaje está triste.

El muro de ladrillos sigue al otro lado de la ventana, pero en el cristal ahora sólo veo el reflejo de mis propios ojos.